¿Cómo hacer de nuestro perro, un miembro de la familia bien educado?

Es importante saber que las primeras experiencias de un cachorro en su nuevo hogar influyen de manera decisiva en la conformación de su personalidad.
Una guía útil para hacer de la mascota un miembro de la familia bien educado está dada por la clave de las tres "P": Paciencia, Perseverancia, y actitud Positiva en el proceso adiestramiento.
Cuando el cachorro llega a la casa por primera vez, no lo deje solo por largos períodos porque en el nuevo entorno puede asustarse y tomar una conducta destructiva. Ayúdelo a aprender a quedarse solo. Comience dejándolo paulatinamente solo por períodos cortos en su cucha o área designada para su hábitat, donde no pueda provocar daños. Asegúrese que tenga un hueso para morder y / o su juguete preferido para que no se aburra. Prolongue gradualmente los períodos hasta que se vaya acostumbrando.

Enséñele a su cachorro a acostumbrarse a los ruidos fuertes. Cuando haya tormentas, fuegos artificiales, etc., juegue con él como lo hace normalmente y en un tono de voz calmo dígale que "todo está bien".

Todos los cachorros tienden a mordisquear todo lo que encuentran, especialmente cuando están en el proceso de dentición (entre la semana 14 y 30). Enséñele cuáles son los juguetes para morder. Nunca le dé a un cachorro un zapato viejo o cualquier otro objeto cotidiano para ese fin pues él creerá que todos los zapatos u objetos similares están permitidos para mordisquearse.

No juegue bruscamente con su cachorro a menos que quiera tener un perro adulto que muerda. Si permite que el cachorro lo muerda cuando están jugando, alentará a que lo siga haciendo en otras situaciones. Nunca lo provoque con los dedos o la mano para que lo ataque, ni deje que le ataque el brazo o la pierna. Estos "juegos de ataque" pueden ser simpáticos cuando el cachorro es pequeño, pero el resultado final es, generalmente, un perro adulto que muerde.

A la hora de comer, los cachorros lucen muy encantadores y los miembros de la familia a veces se tientan en darles comida de la mesa como un agasajo. Este puede ser el comienzo de una mala costumbre: crear a un perro pedigüeño que interrumpe la hora de la comida y hasta intente llevarse comida de la mesa. Por otro lado, proveerle a su mascota de alimento balanceado es la mejor forma de alimentarlo y asegurarse que reciba las proteínas, calcio y vitaminas necesarias para su crecimiento.

Muchas veces un cachorro que salta o se trepa a las visitas es visto como "dulce" o "amistoso". Sin embargo, este comportamiento deja de ser dulce o amistoso a medida que el cachorro crece. Enséñele a su perro a sentarse cuando alguien ingresa a la casa. Cuando el cachorro se siente, gratifíquelo con muchos elogios.

Si su cachorro ladra excesivamente cuando usted está en la casa, seguramente no está recibiendo suficiente atención. Juegue con él, llévelo a pasear y elógielo por su buena conducta. Su amor y atención reflejarán lo mejor de su cachorro.


Durante el proceso de aprendizaje, se busca adiestrar a la mascota, para enseñarle a interactuar de manera apropiada con la gente y otros animales. Recuerde que los perros en su estado salvaje vivían en jaurías y siempre respondían a un líder y aunque su cachorro haya nacido en un criadero o esté domesticado, aún preserva estos instintos. Por eso, dentro del ámbito de su nuevo hogar, la mascota encontrará un líder a seguir y a él le responderá más obedientemente.

 

Cómo comprender a su perro.


Hay quienes dicen que los perros solo son capaces de comprender tonos de voz o gestos físicos, pero hay quienes aseguran que entienden mucho más que eso...hasta cada palabra que usted diga...

Por lo tanto, para tratar de equiparar las cosas, le damos algunas pistas para que usted también entienda su lenguaje.
Expresiones sonoras.
Los perros aullan menos que los lobos, pero ladran más. Eso es consecuencia de la domesticación, pues el perro ha sido educado para hacer de vigilante y protector y tiene que avisar cuando se presenta algún peligro. Algunos perros son muy ladradores y otros no tanto. El tono y la duración de los sonidos emitidos dependerán del grado de excitación del perro, de su tamaño y de su lenguaje individual.

Los perros ladran para incitar a jugar con ellos, para avisar, para saludar, porque se encuentran a disgusto y también porque ladran los demás perros.

Gruñir es un sonido que sale de lo profundo de la garganta cuando la boca está cerrada aún y antes de que el perro empiece a ladrar.

Rugir va unido al erizamiento del pelo y a enseñar los dientes. Es un sonido amenazante hacia una persona o animal. También puede ser una señal de alarma que emite el perro cuando ha oído algo inquietante.

Lloriquear y aullar: estos sonidos proceden del lenguaje de los cachorros, que se expresan así cuando tienen hambre o se sienten solos. Los perros adultos los emiten cuando tienen algún problema o cuando se han dado cuenta de que con ello despiertan la atención de las personas y se ocupen de ellos.

La mímica.

Más que con los sonidos, el perro se comunica con la mímica, con las posturas del cuerpo, la posición de la cola, la manera de erizar el pelo y muchas formas más. Muchos gestos del lenguaje utilizado por el perro para comunicarse con su gente tienen su origen en los diálogos entre los cachorros y su madre.

Dar la pata es un gesto de saludo o de apaciguamiento, utilizado también por el perro para pedir comida o que se le preste atención: pone la pata sobre la rodilla de una persona o la extiende libremente en el aire. Es un movimiento reflejo del cachorro durante la lactancia, para alcanzar la mama de la madre y así tener acceso a la leche.

Ponerse de espaldas es un gesto de sumisión y también de confianza. Cuando, durante una reyerta con sus congéneres, el perro se pone panza arriba, con la cola recogida temerosamente y las orejas echadas hacia atrás significa que se rinde. Si el perro se pone de espaldas distendido y con cierta complacencia al tiempo que patalea con las patas delanteras, está expresando: Por favor! Ráscame.
Ese placer de que le rasquen el pecho o el abdómen a un perro adulto proviene de su infancia. La madre pone de espaldas a los cachorros para darles masajes en el vientre, comer sus excrementos y mantener así siempre limpia la paridera. Eso da al cachorro un sentimiento de bienestar y una sensación de protección que luego, al llegar a adulto, espera recibir de su gente.

Otras formas de expresión.

Saltar y lamer la cara: bajo el punto de vista canino, esa es una manera de saludar alegremente y un acercamiento sumiso. Así saludan los cachorros a su madre y le piden alimento. Aunque a usted le agrade esa manera de comportarse del perro, piense que a muchas personas no les gusta que salte sobre ellas y le lama la cara. Prohíba pues, a su perro que lo haga en esas ocasiones, pero sin quitarle la alegría del saludo.